Digla, si buscas esta palabra por toda la InterNet la encontraras en muy pocos sitios, y la mayoría de los documentos en la que aparecerá estarán en polaco, esta es probablemente una de las razones principales por las que he usado esta palabra para titular mi página en InterNet.
En resumidas cuentas, un digla es una combinación entre las botas de siete leguas y la espinacas de Popeye, una especie de Mazinguer Z para la exploración interplanetaria. Aparece en uno de los mejores fragmentos de toda la literatura de C.F. que he leído nunca, me refiero al primer capítulo -titulado El Bosque de Birnam- del hasta ahora último libro de Stanislaw Lem, Fiasco.
Después de esta somera explicación diréis que no es nada espectacular, que es una de las ideas más viejas de toda la Ciencia Ficción, y visto así tenéis razón, pero no diríais eso si hubieséis leído ese capítulo, Lem es capaz de mostrar en un solo capítulo todo lo ajeno a nuestra vida que puede ser un satelite de un planeta exterior a traves de un cristal que te separa de una atmósfera tenue. El digla proyecta tu mente de un modo semejante al que proyecta los pasos y las fuerzas de Parvis, buscando al piloto Pirx por unos paisajes que dejan el "sentido de la maravilla" de los autores americanos como un palido reflejo de la realidad que verdaderamente nos está esperando en "todos esos mundos".
GPLed Miguel Á. Arévalo 1998