Últimamente se ha hablado mucho sobre el formato MP3 de compresión de sonido y, como suele pasar, se han dicho muchas tonterías sobre el mismo. Como introducción al artículo intentaré explicar brevemente en qué consiste. Esencialmente es un algoritmo de compresión de sonido, que permite una calidad cercana a la del CD ocupando aproximadamente la décima parte de recursos que éste. Su encarnación en el mundo informático son los, ya famosos, ficheros MP3 que están dando tanto que hablar.
Este formato es la parte de compresión de audio del estándar en compresión de vídeo digital MPEG usado en el DVD y en la televisión digital. Éste es un estándar diseñado por un grupo de expertos independientes de marcas comerciales que tiene unas cualidades que permiten un cambio en el mundo de la música semejante al producido por el software libre dentro de la informática.
Para empezar es un estándar libre de patentes y royalties, es decir, cualquiera puede escribir un compresor (el código está incluido en la definición del estándar) o un descompresor (reproductor) sin tener que pagar ninguna licencia, más aún, ahora mismo existen muchas implementaciones libres de alta calidad que permiten su uso sin tener que pagar un euro. Lo cual no se puede decir de los otros formatos de compresión digital promovidos por la industria, para los que hay que pagar una licencia y realizar un registro simplemente para conseguir el software.
A esto hay que unir una cualidad inusitada en el mundo actual a la que no estamos acostumbrados; es un estándar escalable, podemos seleccionar la calidad que queremos en el momento de realizar la compresión conforme al caudal de información que queramos generar, o al espacio en bytes que queramos ocupar. Por lo tanto, pese a que la calidad que se usa actualmente es ligeramente inferior a la del CD, si el ancho de banda o la capacidad del medio de almacenamiento aumenta también aumentará la calidad del sonido. La compresión más utilizada actualmente se realiza a 128 kbits/s con sonido estereofónico, lo cual representa un uso de recursos de menos de la mitad de la del MiniDisc que se ha vuelto a relanzar después de su rotundo fracaso inicial. Este caudal permite que una canción típica ocupe en torno a los 4 MBytes con calidad digital, aunque esta calidad también depende en gran medida del programa compresor utilizado, de lo cual no es consciente la mayoría de la gente que entra en este nuevo mundo.
Todo esto va a permitir, de hecho está permitiendo, que surja un nuevo mundo gracias al uso de InterNet como medio de distribución musical: la música libre. El hecho de poder prescindir de intermediarios, y de que se pueda alcanzar una distribución a nivel mundial con un precio mínimo, hace posible que cualquier grupo o compositor musical pueda publicar su obra sin tener que amoldarse a los dictados de la industria musical. Es también importante reseñar que la mayoría de los ingresos de las bandas musicales no provienen de las ventas de discos, sino de contratos publicitarios, giras y actuaciones; los grandes beneficiarios de las ventas discográficas es la industria, no los autores.
Esto ha puesto muy nerviosos a los grandes poderes fácticos de esta industria que monopolizan tanto la creación de contenidos, como la distribución y hasta el propio negocio de la electrónica de consumo, un ejemplo paradigmático puede ser la SONY. Por lo tanto el MP3 no ha tenido muy buena prensa desde ese mundo, y tan solo se han centrado en descalificarlo desde el único punto débil que han encontrado, el mercado pirata.
Sí, tristemente, con la bajada de precios de los grabadores de CD y los CDR al que se le ha unido la estrella del MP3 en InterNet, han prodigado la aparición de CDs con discografías completas de autores que facilitan la violación de los derechos de "autor" de un modo insospechado. Pero este argumento cae por su propio peso debido a que esos mismos CDR no solo pueden contener MP3, sino también sonido en formato CD-DA (el de toda la vida) con altísima calidad y, lo que es peor de todo, usables en cualquier equipo reproductor de CD audio, así que ¿Cuál es el problema? El problema es, como ya he dicho, el mantenimiento del monopolio en la distribución de música; tal como ya ha sentenciado un juez en el primer caso de la RIAA contra Diamond Multimedia por su reproductor de MP3 el Diamond Rio.
Particularmente le vislumbro un gran futuro a este formato y, aunque ahora tan solo haya recabado el apoyo de pequeñas marcas (como Diamond y Pontis) ya ha conseguido un apoyo importante, el de Samsung con su reproductor Yepp. Pese a todo la industria ha reaccionado y ha castigado a los primeros famosos que ha distribuido a través del MP3: Billy Idol y los Beastie Boys. La batalla solo ha empezado.
Enlaces interesante:
· MP3.com - Fuente de información y
distribución libre de música.
· RIAA - Asociación americana de la
industria discográfica.
· WinAmp - El más utilizado
reproductor de MP3.
· FreeAmp - Un reproductor de
gran calidad bajo la GPL.
· Diamond
Rio - El primer reproductor portable.
· Samsung
Yepp - La primera gran marca en producir un reproductor.
· MPMan - Todo un
surtido de reproductores.