El título de este artículo intenta traducir la expresión "right to fork" que se suele escuchar bastante en el mundo del software libre. Es un derecho básico de cualquier licencia que pretenda ser de fuentes abiertas y permite que cualquiera pueda desarrollar su propia versión de un programa libre en cualquier momento y sin ninguna limitación.
La razón por la que me ha venido a la memoria este derecho es la reciente noticia de que la escisión que se produjo hace un tiempo en el desarrollo del compilador de C de GNU (conocido como GCC) y que dio lugar a una versión experimental (conocida como EGCS) ha sido resuelta con la extinción de GCC y la asunción de EGCS como el nuevo compilador estándar, y su nombre cambiado a GCC3.
Y me ha llamado la atención que muchos comentarios contemplaban esta escisión como algo canceroso dentro de la comunidad, no tanto la propia existencia de EGCS sino la coexistencia de dos proyectos con el mismo fin. Pero el propio final de la misma nos indica que todo el procedimiento ha sido sano para el software libre.
En todo el proceso se han comparado dos sistemas de desarrollo de software de un modo deportivo, con dos grupos de personas trabajando duramente para que ambos tuviesen las mismas oportunidades en la contienda y, una vez finalizada ésta, descubriendo cuál es mejor. A partir de ese momento todos vuelven a trabajar juntos para hacer un mejor compilador.
Esto es algo impensable en el software propietario por su propia naturaleza, y la única vez que yo recuerde que ha sucedido (con MS-DOS y PC-DOS) lo resultados no han sido debidos a la bondad del código sino a birlibirloques comerciales más o menos legales. Esta es otra razón por la que el método de desarrollo propietario de código nunca podrá competir con la máquina de producir código de calidad que es el software libre.
Otros proyectos se han beneficiado del mismo espíritu y con resultados generalmente buenos, incluso "divisiones" de otra naturaleza, como Linux-FreeBSD o GNOME-KDE que no tienen nada que ver con el "forking", se han beneficiado de la competitividad que generan las licencias libres.
El día llegará que se producirá la escisión en la misma raíz del núcleo (por ejemplo un CoxiX o, visto desde otra perspectiva, el advenimiento de HURD) y todo el mundo dirá que se ha roto la comunidad Linux y que todo va a acabar, no se darán cuenta de que eso hará más fuerte al software libre y, con toda seguridad, mejor.