El proyecto FreeNet (desarrollado bajo la licencia GPL) ha tenido últimamente bastante reconocimiento en los medios como panacea de la libertad de expresión, pero nace con indudables taras que vamos a analizar desde un punto de vista no técnico.
Según las palabras de su página Web: "Freenet es una red punto a punto diseñada para permitir la distribución de información a través de Internet de una manera eficiente y evitando la censura. Freenet tiene una naturaleza completamente descentralizada, esto significa que ninguna persona, ordenador u organización tiene control sobre Freenet ni es esencial para su funcionamiento. De ese modo Freenet no puede ser atacada del mismo modo que otros sistemas centralizados como Napster. Freenet implementa además un enrutado y cacheado inteligente ya que aprende a encaminar las peticiones más eficientemente, replicando la información más popular hace que sea casi imposible inundar la red de peticiones y acerca los datos donde tienen más demanda. Todo esto la hace más eficiente y escalable que sistemas como Gnutella. Para ser parte de Freenet tan solo es necesario un ordenador con una conexión a Internet y la posibilidad de ejecutar el servidor Freenet."
Esencialmente FreeNet esta formada por un número de ordenadores ejecutando el servidor Freenet (todavía en fase beta), estos son conocidos como "nodos" de la red. Estos nodos almacenan información en sí mismos, así como ciertas claves de la información que está almacenada en otros nodos de la red.
Toda la información almacenada en Freenet (ficheros, páginas Web, etc.) es identificada mediante una clave alfanumérica que especifica el usuario que introduce el dato en Internet, esta clave no tiene por qué tener una estructura particular, pero al ser usada por los nodos no solo para acceder a la información, sino para tener una indicación de dónde puede estar almacenado un dato en el caso de no tener ninguna referencia directa de él, es aconsejable que siga un orden lógico.
Tanto los datos como sus claves son almacenados en los nodos en forma de pila junto a la dirección IP del servidor de donde se ha obtenido dicho dato. Esta pila se modifica cada vez que un usuario accede a algún bloque de información, en ese momento el registro de dicho dato se coloca al frente de la pila. Para evitar que el nodo se sature de información se establecen dos límites en el tamaño de la pila, el primer límite marca el numero de registros que, además de la clave y la IP de origen, almacenan la información en sí. A partir de ese límite y hasta llegar al máximo de información admitida por el nodo tan solo se almacenan las claves y las direcciones IP de los servidores de origen.
Cuando un usuario requiere una información (mediante la clave alfanumérica) y esa información está almacenada en el nodo, este se la sirve directamente (y pone dicha información al frente de la pila). Si la información no estuviera almacenada en el nodo, pero sí existiese la clave y una IP de referencia, se pediría la información a nodo y, tras servir los datos al usuario, pondría al frente de la pila la clave, almacenando la información. En el caso de que no es tuviera ni siquiera un referencia el nodo buscaría la información en la referencia con clave más cercana a la proporcionada, si se consigue la información esta pasaría al frente de la pila.
Toda la privacidad es mantenida mediante criptografía, pero es algo accidental que no modifica la esencia del servicio.Es evidente que esta descripción es muy simplificada pero nos permite comentar sus problemas siguiendo la descripción que hacen los propios creadores del proyecto.
Si visitamos la página del proyecto Freenet veremos que rápidamente se nos muestran una serie de bondades con las que, presuntamente, contará el sistema una vez implantado. Estas características van desde lo más inocente hasta verdaderos problemas legales, procedamos a analizarlas:
Freenet no tiene ninguna administración centralizada ... aumentando la fiabilidad y reduciendo la vulnerabilidad.
Esta es una afirmación bastante ingenua, de tal modo que también el servicio WWW es descentralizado si tan solo se usaran las direcciones IP de las máquinas en los navegadores. Curiosamente ambos servicios, tanto Freenet como el WWW, dependen de la asignación de direcciones IP algo que no es de ningún modo anárquico.
Será virtualmente imposible obligar a retirar un contenido de Freenet ... haciendo la censura virtualmente imposible.
Con esta aserción entramos en el núcleo ideológico de todo el sistema, las únicas características propias de Freenet son ésta y la siguiente; del mismo modo estas conforman la mayor amenaza del sistema. Si se impusiera Freenet como servicio de información sería imposible retirar ningún contenido ilegal. Piense por un momento que alguien publique fotos trucadas suyas, libelos o calumnias y que no puede defenderse, ni siquiera con un mandato judicial, prohibiendo su distribución. Quizás las distintas censuras presentes en estos momentos en la red se basen en eliminar directamente los contenidos, pero el problema no es que esto sea posible, sino que existe un desamparo legal de la información legal y real ante los "lobbies" o grupos de presión. Hay que tener en cuenta algo muy importante y es que los derechos de una persona terminan donde empiezan los de los demás.
Tanto el autor como el lector pueden permanecer anónimos si lo desean ... permitiendo una verdadera libertad de información.
Seguimos con el leit motiv de todo el proyecto, si bien el anonimato es necesario que sea una opción para los lectores, de ningún modo lo es para los productores de información; debe existir una responsabilidad en la información publicada para la protección del resto de las personas. En cuanto al anonimato en la lectura sería algo muy sencillo con la tecnología actual si los navegadores usados no fueran propietarios y por lo tanto se pudiera controlar efectivamente la información accesible de un modo sencillo, esto es algo que empezará a ser factible con la publicación de Mozilla. De cualquier modo este problema se debe afrontar mediante una buena ley de protección de datos; la causa no es técnica sino que -al menos en España- la ley de protección de datos parece diseñada por un traficante de datos personales, defendiendo los derechos de los piratas de la información (grandes empresas, partidos políticos, sindicatos y la propia burocracia administrativa) en vez de los de las personas.
Cualquiera puede publicar información, no necesitan un dominio, ni siquiera una conexión permanente ... no dependiendo de su situación económica.
Esto es otra ingenuidad, puesto que es algo que ya es posible, hay multitud de servidores Web gratuitos, la cantidad de datos que puede publicar una persona en Internet es prácticamente ilimitada debido a los muchos servicios existentes y a los nulos requisitos necesarios para acceder a los mismos.
La información estará distribuida por toda la Freenet de un modo que será difícil saber donde está almacenada la información ... protegiendo de ataque a los que cedan recursos a la Freenet.
El problema de los ataques de negación de servicio nunca ha sido para los particulares si no para los sistemas de las grandes empresas, y es, pese a lo mucho que se ha comentado, algo fácilmente evitable, existiendo muchos productos y sistemas que evitan dichos ataques.
La disponibilidad de la información aumentará en proporción a su demanda ... de tal modo que la información más popular nunca desaparecerá.
Aquí aparece otro tema de dudosa utilidad, la información almacenada en Freenet estará sujeta a la moda, siendo posible la desaparición de información de un modo muy probable simplemente porque a lo largo de unos meses no se ha visitado, es evidente que cualquier información "importante" no puede ser almacenada de este modo. Esta claro que modificando el servidor Freenet este problema se puede evitar (hacer que cierta información no desaparezca nunca de un nodo) pero esto es algo que destruiría el resto de los "beneficios" (anonimato, no censura, etc.) del sistema. Tan solo hemos de evaluar otros sistemas altamente volátiles con respecto a la moda, como la televisión o las radios musicales, para darnos cuenta que esto es algo que provocaría que Internet se convirtiera en la nueva caja tonta y en el fracaso del siglo XXI del mismo modo que la televisión es, y para mí no hay duda, el gran fracaso cultural del siglo XX.
El almacenamiento de la información se distribuirá según su demanda ... haciendo más eficiente el uso del ancho de banda.
Este es otro problema técnico que tiene soluciones sencillas sin tener que "recablear Internet", la palabra "proxy Web" es algo que tan solo ahora se está empezando a emplear en ciertos proveedores de acceso (y entre ellos muchos de los más grandes, al menos en España) y que reduciría este problema de un modo sencillo. De hecho hace poco más de una año fui a una presentación de una empresa nórdica que decía haber revolucionado el acceso a alta velocidad, su producto resultó ser una cadena de caches proxy, Squid para mas señas.
Quizás la causa más paradójica del fracaso de Freenet será su propia falta de utilidad, ya que la mayoría de su características ya están presentes en Internet de un modo u otro, los usuarios actuales no van a cambiar todos sus hábitos por muy interesante que sea el concepto técnico subyacente a Freenet.
De la esclavitud de la moda y de las características de anonimato se deduce que los primeros contenidos de Freenet serían exclusivamente de "baja calidad", como pornografía, música y software pirata, algo que no va a dar ninguna buena imagen al servicio. Y teniendo en cuenta que estos contenidos ya tienen sus medios de difusión perfectamente establecidos, como las USENET News y el IRC, será difícil que se produzca una migración.
Además teniendo en cuenta las características ya mencionadas del sistema es más que probable que los nodos de Freenet se concentren en las universidades y en los usuarios finales, y una vez que se prohiba en la universidades (como ya le ha pasado a Napster) su último reducto serán los usuarios finales. Para que esto se produzca debe existir una tarifa plana, ya que los servidores deberán estar conectados permanentemente, y llegados a este punto será más sencillo instalar un servidor Web (que en casi todos los sistemas operativos, propietarios o libres, vienen preinstalados) que descargar e instalar un programa de "mala reputación".
Lo más triste de todo el entorno del proyecto Freenet es que es todo momento se evita hablar de los problemas reales de Internet. El mayor problema que parece intentar solucionar Freenet (manteniéndonos dentro de la legalidad) es la impunidad que tienen ciertas empresas y grupos de presión (como la compañías operadoras, ISPs, la RIAA en temas de distribución musical, la MPPA en temas de distribución videográfica y medios de reproducción como el DVD y -en España- la SGAE presente en todos los campos que satisfagan su voracidad saturnina) para cerrar páginas Web y otros servicios de información simplemente por ser molestos, muchas veces sin tener una orden judicial (algo que es indispensable) y, otras veces, mediante la fortaleza económica que les permite entrar en juicios en los que los particulares no pueden permitirse el lujo de litigar.
Posibles soluciones hay muchas, entre ellas las de mejorar las leyes de protección de datos y equiparar el servicio de acceso a Internet (y el de publicación de información) a la inviolabilidad del hogar y de las conversaciones telefónicas, algo para lo cual estamos todavía en mantillas, por no decir que es un derecho inexistente. Por otro lado se debería tener en cuenta la debilidad económica de los particulares frente a las corporaciones en el momento de establecer la indemnizaciones que se deduzcan de un juicio, ya que para un particular quizás 10000 $ sean una fortuna y para una multinacional un millón de dólares sea una minucia que compense en todos los casos ir a juicio. En estos últimos no hay que pensar en la compensación al particular, sino en evitar que las empresas abusen de los usuarios castigándolas con indemnizaciones o multas ejemplares.
Y esto es importante porque estamos hablando de problemas reales que causan la privación de derechos fundamentales (como los de expresión y de información) que están siendo pisoteados impunemente en las cloacas de la "nueva economía" como un sacrificio ritual a los dioses "Salida a Bolsa" y "Los Beneficios son para los perdedores". Y son esas causas las que hay que atacar, que la libertad brille y se vea fácilmente en vez de tener que ocultarla y mantenerla inmersa en la podredumbre. Si alguien quiere publicar algo legal, que se haga con luz y taquígrafos, y si alguien quiere distribuir algo ilegal, que caiga sobre el todo el peso de la justicia.