Arco de la EstrellaNo fue esta una de las puerta originales de la muralla cacerense sino que tiempo despues de su reconquista la ciudad se extendió a extramuros por la zona cercana a la muralla, especialmente por la parte occidental, creándose, en lo que hoy es la plaza mayor, un núcleo mercantil. Ello obligó a la apertura de una nueva puerta, que comunicaba directamente el interior del recinto con aquel centro de actividad económica. Para defender la Nueva Puerta se construyó una nueva torre, con sillares de granito y matacanes semicilíndricos y aspillerados en sus esquinazos, origen del nombre con que hoy se conoce el reducto, Torre de los Púlpitos.
Con el tiempo, la puerta nueva se hizo vieja y, por consiguiente, impracticable para los coches del siglo XVIII. Resultaba estrecha. A instancias y bajo los auspicios de don Bernardino de Carvajal Moctezuma y Vivero se derribó la Puerta Nueva, se construyó otra en 1726 con arco en esviaje según proyecto redactado por el famoso arquitecto barroco Manuel de Lara Churriguera y pagada por el Conde de la Quinta de la Enjarada, que se colocó bajo la advocación de Nuestra Señora de la Estrella.